Un coche de la Guardia Civil. / EPDA
La Guardia Civil ha detenido a tres personas e investigado a otras seis por su presunta implicación en el robo de grandes cantidades de cobre y material metálico en la comarca alicantina de la Marina Alta.
Las actuaciones han sido realizadas por el Equipo Roca de la Compañía de Calpe entre los meses de junio y diciembre del pasado año en el marco de dos operaciones iniciadas tras detectarse numerosos cortes y daños en infraestructuras de telecomunicaciones en distintas localidades de la Marina Alta, según ha informado este martes el instituto armado en un comunicado.
En una de las intervenciones, denominada Cobrilo, se llevó a cabo una inspección ocular en el municipio de Adsubia donde hubo daños en vallados de parcelas privadas y se halló un acopio de aproximadamente 400 kilogramos de cableado de cobre ya cortados en tramos y preparados para su traslado.
Las vigilancias establecidas permitieron identificar a los autores, así como los vehículos empleados para cometer los hechos, entre ellos una furgoneta de alquiler y un turismo que actuaba como 'vehículo lanzadera' para detectar posibles controles policiales durante la huida.
Las investigaciones confirmaron que los implicados se desplazaban desde la provincia de Valencia y que habrían sustraído cerca de 1.000 metros de tendido telefónico aéreo, ocasionando importantes desperfectos en propiedades privadas.
El pasado mes de diciembre se procedió a la detención de tres varones de entre 25 y 38 años en las localidades de Sueca y Valencia, todos ellos con antecedentes por hechos similares. La autoridad judicial decretó su libertad con la imposición de medidas cautelares.
Cinco de los investigados, empleados de una firma de instalación de telecomunicaciones
De forma paralela, la segunda operación, llamada Phone25, tuvo su origen en una inspección administrativa efectuada en un centro de recuperación de metales de Dénia, donde se intervinieron 2.500 kilogramos de cableado de cobre de telefonía. Las pesquisas revelaron que el material procedía de sustracciones cometidas en las poblaciones alicantinas de Benissa y Alfaz del Pi.
También permitieron averiguar que los supuestos responsables de esos robos pertenecían a una empresa de instalaciones de telecomunicaciones, cuyos trabajadores acudían a realizar instalaciones de fibra óptica y aprovechaban dichas intervenciones para apropiarse de las antiguas líneas de telefonía, según la Guardia Civil.
Como resultado de estas indagaciones, han sido investigados cinco trabajadores como supuestos autores de las sustracciones, así como el gerente del centro de reciclaje, al que se le imputan delitos de receptación y falsedad documental, porque presuntamente habría falseado los datos personales de los vendedores para no levantar sospechas ante posibles inspecciones.
En la nota de prensa, la Guardia Civil ha destacado que estas actuaciones, desarrolladas en el marco del Plan Nacional contra el robo de cobre, han neutralizado "una actividad delictiva que afectaba gravemente a infraestructuras críticas de comunicaciones" y ha reafirmado "su compromiso en la lucha contra los delitos que perjudican al medio rural y a los servicios esenciales".
Asimismo, ha subrayado que, "más allá del perjuicio económico, este tipo de delitos genera una situación de especial vulnerabilidad en las pequeñas poblaciones, que pueden quedar temporalmente sin comunicación telefónica fija".
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