Imagen de la celebración de los Moros y Cristianos de Alcoy, en honor a Sant Jordi, patrón de la ciudadl. EFE/ Pablo Miranzo
Las Fiestas de Moros y Cristianos de Alcoy llegan a su fin este lunes con la celebración del Día del Alardo, una de las jornadas más emblemáticas del programa festivo, en la que ambos bandos recrean las históricas guerrillas de 1276 por el control de la ciudad.
Durante el día, los integrantes de las 28 ‘filaes’ dispararán un total de 2.960 kilos de pólvora, lo que volverá a teñir de gris el cielo de Alcoy en un intenso espectáculo sonoro y visual que se desarrolla a lo largo de la mañana y la tarde.
Embajadas y recreación de la batalla
El acto central incluye también las tradicionales embajadas mora y cristiana, en las que cada bando defiende su derecho a ocupar la fortaleza. Estos enfrentamientos verbales desembocan en la recreación de la toma del castillo por parte de los musulmanes y su posterior recuperación por el ejército cristiano.
La Aparición cierra las fiestas
Ya al caer la noche, el castillo de fiestas se convierte en el epicentro del último acto: la Aparición de Sant Jordiet, un espectáculo de apenas cinco minutos en el que luz, música y color envuelven la escena. En este momento, el niño que representa al patrón lanza flechas simbólicas en recuerdo de la intercesión de Sant Jordi en la victoria cristiana.
Con este acto, Alcoy pone el broche final a unas fiestas declaradas de gran valor cultural y patrimonial, que cada año atraen a miles de visitantes y consolidan la tradición festera de la ciudad.
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