La PolicÃa Nacional ha detenido en Orihuela a un hombre por, supuestamente, engañar a su yerno para viajar a España y conseguirle trabajo en el sector agrÃcola cuando en realidad la intención era obligarle a realizar actividades delictivas mediante coacción, violencia fÃsica, amenazas y retención contra su voluntad.
El detenido, de 45 años, está acusado de los delitos de trata de seres humanos, detención ilegal, lesiones y amenazas graves y tras la práctica de diligencias policiales, ha sido puesto a disposición de los juzgados de instrucción de guardia de Elche.
La investigación partió tras la denuncia de un varón que estaba siendo sometido a una serie de amenazas graves y agresiones fÃsicas por parte de un familiar, y en su denuncia relató a los agentes que llegó a España tras la falsa promesa realizada por su suegro, quien le ofreció venir a nuestro paÃs y trabajar en el campo.
Una vez en territorio español, comprobó que la verdadera finalidad de este familiar era utilizarlo para cometer hechos delictivos, principalmente los relacionados con robos y hurtos, con la intención de organizar un grupo delictivo estructurado y cometer actividades ilÃcitas de mayor entidad como el robo de vehÃculos o la sustracción de sustancias estupefacientes a otras organizaciones criminales -vuelcos-.
En un primer momento, accedió a realizar pequeños hurtos de comida debido a su situación de vulnerabilidad. Sin embargo, su suegro, posteriormente le exigió cometer robos violentos, como tirones de bolsos y ante su negativa, lo amenazó de muerte y lo agredió en repetidas ocasiones con el propósito de obligarlo a delinquir.
Además de las graves agresiones, recibió amenazas de muerte, encontrándose retenido en contra de su voluntad en el domicilio donde residÃa, siempre vigilado y sometido a palizas continuas.
Desesperado, tras una nueva agresión, consiguió huir de la vivienda y pedir auxilio a una dotación policial que lo trasladó al Hospital de Orihuela donde fue asistido por las lesiones sufridas. Tras recibir el alta médica y al carecer de pertenencias y recursos económicos, tuvo que pedir ayuda hasta que pudo acudir a dependencias policiales y denunciar. Se alojó, además, en un centro de acogida de la localidad ilicitana.