Un recluso del centro penitenciario Alicante I, en la partida de Fontcalent, ha sido condenado a ocho años de prisión por intentar matar a otro clavándole en el cuello un bolÃgrafo modificado en abril de 2024 en dependencias comunes de la prisión.
La sentencia, dictada por un tribunal de la Sección Tercera de la Audiencia de Alicante, detalla que los dos internos habÃan mantenido disputas previas al suceso, por lo que la dirección del centro penitenciario desplazó al encausado desde el módulo 11 al 1 con la intención de evitar "posteriores enfrentamientos".
No obstante, según la resolución judicial, el acusado aprovechó que el interno con el que mantenÃa una relación de enfrentamiento se encontraba en una unidad común, realizando un trámite burocrático relacionado con la entrega de la medicación que tomaba, para atacarle con el empleo del bolÃgrafo que habÃa sido modificado previamente para que tuviese la forma de un cuchillo.
El utensilio quedó clavado en la nuca, en la que se ubican "estructuras vasculonerviosas y respiratorias", por lo que la agresión hizo peligrar la vida del perjudicado, que tuvo que ser intervenido de urgencia, según el fallo.
La sentencia precisa que, tras la agresión, el acusado se marchó a otra estancia y se cambió de ropa, aunque pudo ser identificado y detenido inmediatamente, puesto que habÃa sido observado por un funcionario de prisiones que presenció los hechos. Asimismo, el ataque habÃa quedado grabado por las cámaras de vigilancia de la prisión.
El procesado, de nacionalidad colombiana, reconoció "de forma parcial" los hechos durante su declaración en el juicio, celebrado el pasado dÃa 17. Entonces, señaló que, dos dÃas antes del ataque, el perjudicado le habÃa golpeado, lo que dio pie a una pelea hasta que dos funcionarios de prisiones les separaron.
Además, admitió el ataque, aunque expuso que su intención era "darle en la espalda" y que se habÃa equivocado en el lugar del golpe. A ello añadió que el bolÃgrafo era normal, que no lo habÃa manipulado y que actuó porque pensaba que la vÃctima "iba a por él".
A la vista del conjunto de la prueba practicada, con el testimonio del funcionario de prisiones presente durante la agresión y el visionado de las cámaras de vigilancia, el tribunal considera al procesado autor de un delito de asesinato en grado de tentativa, por el que le impone la pena de ocho años de cárcel.
También establece la medida de alejamiento respecto de la vÃctima a una distancia mÃnima de 500 metros durante 20 años, además de otros cinco años de libertad vigilada.
Sobre la responsabilidad civil, la resolución judicial indica que el acusado deberá indemnizar al perjudicado en la cantidad de 2.076,40 euros, de los que responderá subsidiariamente Instituciones Penitenciarias.
La sentencia es recurrible en apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) en el plazo de diez dÃas desde su notificación.