La PolicÃa Nacional ha desarticulado en la provincia de Alicante un entramado criminal acusado de haber
estafado a entidades financieras y particulares usando empresas ficticias a nombres de testaferros para adquirir vehÃculos
, principalmente en la modalidad de leasing o con cargas, que luego vendÃa a nivel nacional y europeo.
En un operativo desarrollado en las localidades alicantinas de Elche y Aspe, los agentes han
detenido a cuatro personas
-dos hombres y dos mujeres-, entre ellas el supuesto cabecilla, quien ha ingresado en prisión, por los presuntos delitos de estafa, apropiación indebida, falsedad documental y pertenencia a grupo criminal, según un comunicado de la PolicÃa Nacional.
También
se han incautado 34 vehÃculos
, varios de alta gama, hallados en un aparcamiento del municipio ilicitano, donde la organización tenÃa alquiladas dos plantas enteras, asà como documentación de más de 150 coches descubierta en el maletero de uno de ellos y multitud de cuentas bancarias. Además, se ha procedido a la prohibición de enajenación y disposición de doce inmuebles.
Localizados cinco vehÃculos en Francia y PaÃses Bajos
Durante la investigación se localizaron cinco vehÃculos que habÃan sido vendidos a terceras personas en Francia y PaÃses Bajos.
De momento hay
más de una veintena de vÃctimas
, aunque continúan las gestiones para localizar a otras, y cuatro financieras afectadas, según fuentes policiales, que no descartan que aumente el número de detenidos. Una de las financieras manifestó que el montante ocasionado por la operación fraudulenta ascendÃa a 210.714 euros.
La red llegó a adquirir vehÃculos por 1.000 euros que posteriormente vendÃa por 20.000, haciendo creer a sus propietarios que no podÃan comercializarse y que únicamente se podÃan usar para piezas, De esa manera, el entramado pudo obtener una ganancia patrimonial neta de 26.000 euros en alguna de las operaciones investigadas.
La organización, ya investigada en 2022, empleaba tres principales modalidades de estafa. Una de ellas era la adquisición de vehÃculos de leasing, mediante sociedades inactivas o meramente instrumentales a nombre de testaferros, y su venta en el extranjero para eludir la reserva de dominio sobre el coche.
Otra consistÃa en comprar automóviles con cargas a particulares con serios problemas económicos, a quienes no abonaba el dinero pactado, y venderlos posteriormente sin autorización del titular. La tercera se basaba en la venta de coches a particulares que, tras pagar una reserva, no lo recibÃan.
Usaban a personas con problemas económicos como testaferros
Según fuentes policiales, la banda empleaba como testaferros a personas prevaliéndose de sus necesidades sociales y económicas, a quienes daban de alta como autónomos, y creaba las empresas a su nombre para sus actividades ilÃcitas.
El entramado tenÃa un capital social inflado a conciencia para lograr con facilidad crédito ilimitado de las financieras. Los vehÃculos adquiridos fraudulentamente eran ofertados en venta a un precio muy por debajo del mercado a través de las diversas plataformas legales de compraventa, utilizando para ello las mismas empresas ficticias. En alguno de estos anuncios se especificaba que eran vehÃculos 'solo aptos para exportación'.
La operación ha sido llevada a cabo por los grupos de Blanqueo de Capitales y Anticorrupción, y Tráfico IlÃcito de VehÃculos de Alicante, con la colaboración con la PolicÃa Judicial de Elche y la de Ciudad Real.