Benidorm, ciudad turÃstica de referencia internacional, ha destinado más de 13 millones de euros en los últimos 20 años a la mejora y mantenimiento de su red de alcantarillado, una infraestructura esencial aunque invisible para la ciudadanÃa. Estas actuaciones, ejecutadas conjuntamente entre el Ayuntamiento y el concesionario de la gestión del ciclo del agua en la localidad, VEOLIA, resultan fundamentales para preservar la calidad del agua, proteger el litoral y cumplir con una normativa ambiental cada vez más exigente. La inversión responde a la necesidad de garantizar la resiliencia de un servicio crÃtico.
La importancia del alcantarillado va mucho más allá de la simple evacuación de aguas residuales. Una red en buen estado asegura que el agua llegue en condiciones óptimas a la estación depuradora, donde es tratada antes de su devolución al medio o su reutilización como agua regenerada. Este proceso es clave para la sostenibilidad hÃdrica de la ciudad y para cumplir con los estándares ambientales que marca la legislación europea, cada vez más estricta. En este sentido, la reciente Directiva (UE) 2024/3019 sobre el Tratamiento de Aguas Residuales Urbanas (DTARU) refuerza las exigencias de calidad, lo que incide en la necesidad de mantener y modernizar continuamente estas infraestructuras.
El sistema de alcantarillado de Benidorm es una compleja infraestructura de más de 120 km de colectores, 4.000 pozos de registro, bombeos, etc. "Un sistema tan complejo y con tantos requerimientos serÃa inviable de gestionar sin la ayuda de la sensórica y los sistema de digitalización" indica Jorge Carrillo Jefe de Operaciones de VEOLIA en Benidorm.
En los últimos años se han llevado a cabo actuaciones relevantes en distintos puntos de la ciudad, orientadas a renovar tramos obsoletos, mejorar la capacidad de la red y prevenir episodios de desbordamiento o filtraciones.
Destacar actuaciones en la Avenida Mediterráneo, Armada Española, Calle Alameda, Barrio El Calvari y tantas otras. Estas intervenciones, aunque a menudo pasan desapercibidas para la población, son también esenciales para proteger uno de los mayores activos de Benidorm: sus playas. Un vertido de aguas residuales provocado por infraestructuras en mal estado podrÃa contaminar el litoral, afectar gravemente a la calidad del agua de baño y dañar la imagen turÃstica de la ciudad.
El alcantarillado es una de las infraestructuras más complejas y costosas de mantener en una ciudad como Benidorm. A diferencia de otras inversiones urbanas más visibles, las redes de saneamiento discurren bajo el subsuelo, lo que convierte cualquier intervención en una operación técnicamente exigente. Actuar en una ciudad ya consolidada implica afrontar obras que generan molestias inevitables: cortes de tráfico, ruido, afecciones al comercio y a la movilidad. Sin embargo, estas intervenciones son imprescindibles para evitar averÃas mayores y garantizar que el sistema funcione correctamente.
"El alcantarillado es el sistema circulatorio de la ciudad: invisible, pero vital. Mantenerlo en buen estado es una responsabilidad compartida que requiere inversión constante, planificación y coordinación entre todas las partes implicadas. En Benidorm, trabajamos cada dÃa para garantizar que este servicio esencial funcione con la máxima fiabilidad, protegiendo nuestro entorno y la calidad de vida de residentes y visitantes", afirma Ciriaco Clemente, gerente de Veolia en la ciudad de Benidorm.
La experiencia acumulada en estas últimas décadas demuestra que invertir en alcantarillado es invertir en futuro y en protección ambiental. Benidorm va a seguir apostando en los próximos años por la modernización sistemática de sus redes de saneamiento, anticipándose a los problemas y adaptándose a las nuevas exigencias normativas. Solo asà podrá garantizar la sostenibilidad de su modelo turÃstico y preservar el patrimonio natural que la ha convertido en un destino de referencia mundial.